Hoy es mi último día en la primera empresa para la que empecé a trabajar, hace ya más de un año y medio, después de haber acabado la carrera.
Hoy cierro el ciclo de Ártica, en el que creo que he aprendido bastante y sobre todo he conocido a buenos compañeros de trabajo, amigos.
Después, tocan dos días de relax, para papeleos y demás, y el lunes empezamos el curso para el ICEX, con medio Madrid (cercanías, estaciones, metro, calzadas, aceras...) cortado por obras, a ver qué tal comienza la cosa.
Una fotografía que llevaba tiempo persiguiendo. Hecha con tres imágenes (exp +2, normal, exp -2) y El Gimp.
Siento la calidad pero los coches me pitaban a su paso y me temblaban las manos de frío.
RP: «Nosotros trabajamos con UNIX, porque es lo más seguro para los CPD y porque llevamos trabajando con ello mucho tiempo [...]»
Yo: «¿Y con qué UNIX trabajáis?»
RP: «Pues no sé si es la versión 7 o la 8.»
Donde «RP» es el responsable de proyecto de una importante empresa, empresa que por cierto aparecía repetidas veces en trabajobasura.com.
Ni que decir tiene que me tuve que contener las risas e ir pensando en la siguiente entrevista.
... les da a algunos:
Sí, no me gusta el fúmbol pero ví el partido, y se puede decir que disfruté, salí a tomar una copa a la salud de Sena y de Casillas, y me volví porque hoy he trabajado. Lo que me toca la moral es que haya energúmenos que estuvieron pitando y dando voces hasta las 3 de la mañana. Una cosa es que se relaje el ambiente y que haya fiesta, y otra que se de por culo hasta tan altas horas de la madrugada cuando hay muchos que tenemos que trabajar al día siguiente. Habría aceptado sin problemas ruido hasta la 1 de la mañana, pero que tuviese que estar oyendo a varios descerebrados con megáfono hasta las 3 me rompe las pelotas.
¿Bienvenido a Madrid?
Visto en el restaurante de al lado de mi trabajo, el lunes cuando mirábamos el menú mi jefe, José Ángel de Bustos y yo.
¿Quién dice que hay crisis? ¿que ya no se compra al mismo ritmo? Pues nada, nos inventamos una huelga y santas pascuas.
Supermercado Mercadona de la calle Hilarión Eslava de Madrid:
No sea que venga la tercera guerra mundial, oiga.